Según una investigación las aplicaciones y los móviles chinos nos espían

En los últimos meses no se ha parado de hablar de los móviles chinos y los logros que estos han conseguido. Estos fabricantes entraron al mercado Android por allá por el 2011, y desde entonces no han dejado de crecer, en la página web especializada de comparativas www.MejoresMovilesAndroid.com podremos ampliar más la información.

Actualmente, algunos fabricantes chinos se han vuelto un referente en cuanto a buen terminal de excelentes prestaciones, pero económicos. Y, además, sus ventas siguen aumentando, todo gracias al buen producto que ofrecen.

No obstante, no todo podía ser color de rosa, y esta situación tiene un lado oculto. 

El mercado de móviles chinos no termina de “dominar el mundo Android” debido a que existe un gran porcentaje de usuarios que desconfían de estos terminales. Y recientemente se ha destapado la olla y ha salpicado a algunos fabricantes asiáticos, con Xiaomi como protagonista.

Y es que los hechos publicados recientemente, han vuelto a poner sobre la mesa antiguos debates. Las personas se preguntan nuevamente ¿Los móviles chinos nos espían? Esto es lo que se sabe.

Xiaomi y el escándalo de filtración de datos

La empresa de ciberseguridad F-Secure ha descubierto recientemente que, algunos de los móviles de la compañía china Xiaomi, envían información privada de los usuarios a servidores ubicados en su país de origen.

Según se ha demostrado, la información enviada incluye datos privados como número de teléfono, IMEI, los contactos guardados y la información contenida en los mensajes enviados y recibidos.

Algunos de los móviles en los que se ha descubierto este filtrado de información, se encuentran los Xiaomi Redmi Note. Además, se pudo descifrar a qué ente u organismo es enviada la información, y es la CNNIC (China Internet Network Information Center)

Otro punto importante dentro de todo este escándalo, es que, pese a haber sido descubierto este incidente que viola la seguridad de los usuarios, es imposible desactivar esta función, ya sea por medios simples o más avanzados. No ha sido posible detener el envío de información.

Esta situación solo empeora más la imagen de los fabricantes chinos, ya que, aunque ofrezcan un excelente hardware a precios de regalo, ¿A qué costo sale esto? ¿Se estaría sacrificando la privacidad de las personas? Además, el gobierno de ese país ha levantado una prohibición para comprar o hacerte con determinado software o productos. Esta política solo empeora más el panorama.

Otras acusaciones de espionaje

Tampoco se debe olvidar que, por allá por el 2017, la Oficina de Investigación de la India publicó un documento en el cual acusaba a los fabricantes chinos de espiar a los usuarios a través de sus aplicaciones preinstaladas.

Además, instó a las personas a eliminar de sus terminales más de 40 aplicaciones que contenían spyware. Es importante hacer énfasis en que estas apps venían preinstaladas de fábrica, por lo que, generalmente, resultaba imposible de eliminar.

Sin embargo, esto puede tener otro lado de su historia, en la que los fabricantes no son “los malos”, ya que, para ellos funcionar y producir sus productos, deben ser aprobados por el gobierno de ese país, y uno de los requisitos que deben cumplir es instalar software que permita tener control y monitoreo de la actividad de los usuarios. De otro modo, no conseguirán la aprobación del gobierno chino.

Pero sea como sea, lo cierto es que es una realidad que estos móviles nos espían. Y un caso muy popular de esto lo protagonizó la firma china ZTE, en la cual se descubrió que todos los móviles de esa compañía eran lanzados al mercado con importantes agujeros de seguridad o “puertas traseras”, los cuales eran utilizados y les brindaban acceso a servidores chinos de violar la privacidad de los usuarios y monitorear toda su actividad.

Esto fue un golpe duro para la compañía pues dañó su imagen.

Aunque los fabricantes chinos ofrecen excelentes terminales con características Premium en muchas ocasiones, lo cierto es que estos representan un riesgo para la seguridad de las personas. Y este tema se toma mucho a la ligera. 

Habrá que ver qué depara el futuro para estos fabricantes. Aunque ya tienen “las manos sucias”.